1. Trabajo y Hacienda ahora se pasan más datos entre ellos, cada trimestre
Hay un acuerdo actualizado entre la Inspección de Trabajo y Hacienda que amplía lo que se cuentan entre ellos cada trimestre: altas que faltan, diferencias de cotización, sanciones, empleo irregular. Y funciona en los dos sentidos —Hacienda también puede pasarle a Trabajo datos fiscales y económicos cuando se los piden.
No es un modelo nuevo que tengas que presentar tú, ni un trámite que te afecte directamente hoy. Es, simplemente, que los dos organismos se cruzan la información con más detalle que antes, así que cualquier descuadre entre lo que declaras en un sitio y lo que consta en el otro tiene más papeletas de que alguien se dé cuenta.
2. Pero ojo, que Hacienda también tiene límites: no puede cobrarte deudas antiguas después de la Segunda Oportunidad
Aquí va la otra cara de la moneda. Un tribunal vasco ha anulado un intento de Hacienda de reclamar una deuda tributaria que había nacido antes de que un autónomo se acogiera al mecanismo de Segunda Oportunidad —la vía legal para que una persona o negocio arruinado pueda cancelar sus deudas y empezar de cero—. Aunque Hacienda calculó el importe de la deuda después de la exoneración, el origen de esa deuda era anterior, así que el tribunal le dijo que no.
Si en algún momento te acogiste a la Segunda Oportunidad y después te ha llegado una reclamación de Hacienda por algo de antes, este fallo te da un argumento real para impugnarla. Tienes un mes desde que te llega la reclamación para hacerlo, así que no es algo para dejar reposar en un cajón.
3. Las cuotas de 2027 siguen sin fecha —y ahora hay elecciones de por medio
Llevamos meses contándote que la negociación sobre cuánto subirán las cuotas en 2027 está bloqueada. Pues sigue bloqueada, y ahora se suma un factor nuevo: con elecciones generales adelantadas en el horizonte, decenas de reformas pendientes —incluida la de los autónomos— se quedan en el aire, a expensas de qué gobierno salga después.
Lo único que no depende de esta negociación es el MEI, que sube en enero de 2027 pase lo que pase porque ya está fijado por ley. Todo lo demás —las tablas de cotización según ingresos, la mejora del cese de actividad (hoy se rechaza más de la mitad de las solicitudes), o extender a los autónomos el subsidio para mayores de 52 años— sigue exactamente donde estaba hace meses: esperando. Si no hay acuerdo antes de que acabe el año, lo más probable es que las cuotas vuelvan a quedar congeladas, como ya pasó para 2026.
4. La jubilación activa ya no reparte un 50% fijo —la escala real llega hasta el 100%
Esto merece una aclaración, porque durante años la jubilación activa funcionó con una regla simple: seguías trabajando después de jubilarte y cobrabas la mitad de tu pensión, punto. Eso ya no es así. Ahora la pensión que cobras mientras sigues en activo sube de forma progresiva: si no tienes empleados, empiezas cobrando un 45% el primer año y vas subiendo hasta llegar al 100% a partir del quinto año. Si tienes al menos un trabajador contratado desde el principio, arrancas directamente en el 75%, y también llegas al 100% a los cinco años.
Y hay otra novedad que no es menor: los autónomos societarios, que antes se quedaban fuera de esta posibilidad, ahora también pueden acceder al 100%. Si estás pensando en seguir al frente de tu negocio después de jubilarte, vale la pena rehacer cuentas con esta escala real, porque probablemente cobrarás más de lo que imaginas —y más rápido.
Datos que se cruzan, límites que también existen para Hacienda, y una regla que cambió sin que se enterara casi nadie: para eso está Centinela.
Fuentes: Diario AyE (autonomosyemprendedor.es); El Diario; El Economista; Infoautonomos.