1. Puedes jubilarte hasta dos años antes, pero el recorte es permanente
Si te faltan un par de años para la jubilación y te lo estás pensando, esto es lo que hay que saber: puedes pedirla hasta 2 años antes de la edad ordinaria (a los 63, si tienes 38 años y 3 meses cotizados o más; a los 64 y 10 meses si tienes menos). Necesitas al menos 35 años cotizados en total, dos de ellos dentro de los últimos 15 años.
El precio de adelantarla: un recorte permanente en tu pensión, de por vida, que va del 13% al 21% según cuántos años hayas cotizado y con cuánta antelación te jubiles. No es un descuento puntual del primer año, te acompaña para siempre. Antes de decidirte, vale la pena calcular ese recorte con calma —a veces esperar unos meses más marca una diferencia notable en lo que vas a cobrar el resto de tu vida.
2. La tarifa plana del segundo año no es un regalo automático
Mucha gente asume que la tarifa plana dura 24 meses sin condiciones. No es así: el primer año sí es automático, factures lo que factures. Pero para prorrogarla un segundo año, tienes que prever —y luego cumplir de verdad— que tus rendimientos netos anuales se quedan por debajo del SMI (1.221€ al mes en 2026). Y no basta con esperar que se cumpla solo: hay que solicitarlo expresamente antes de que acabe el primer año.
Si al cerrar el año resulta que ganaste más de lo previsto, la Seguridad Social te lo detecta en la regularización y te reclama la diferencia entre lo que pagaste (la tarifa plana) y lo que te correspondía pagar según tus ingresos reales, con efecto retroactivo sobre todo el año. Así que si tu negocio ha ido mejor de lo esperado en tu segundo año, mejor revisarlo tú antes de que te llegue la carta.
3. Si tienes un trabajo y además eres autónoma, hay tres formas de ahorrar cuota —pero solo puedes elegir una
Cada vez hay más gente que compagina un empleo con una actividad por cuenta propia (pluriactividad): ya son más de 269.000 en España, un 50% más que hace cinco años. Si es tu caso, tienes tres vías distintas para pagar menos cuota: la tarifa plana general, una cuota reducida específica para pluriactividad (que dura hasta 36 meses, con descuentos que van bajando poco a poco), o la bonificación del 100% para negocios que encajen como empresa emergente. Ninguna es compatible con las otras —tienes que elegir una sola al darte de alta.
Hay además una cuarta pieza que mucha gente ni sabe que existe: si entre tu sueldo y tu cuota de autónoma pagas de más a la Seguridad Social por encima de un límite (17.323,68€ en 2026 entre ambos regímenes), tienes derecho a que te devuelvan la mitad del exceso. Pero ojo, esta devolución tampoco es compatible con las bonificaciones anteriores. Antes de marcar la casilla que parece más barata a corto plazo, échale un cálculo a cuál te compensa más si tu actividad va para largo.
Elegir bien de entrada te ahorra dinero real —y enterarte a tiempo, un disgusto en la regularización. Para eso está Centinela.
Fuentes: El Economista; Diario AyE (autonomosyemprendedor.es); Seguridad Social.