1. El IPC sube, y las pensiones lo siguen con retraso
Septiembre dejó una inflación del 4,9%, la más alta desde febrero de 2023. Y ahí viene la pregunta de todos los años: ¿cuánto me van a subir la pensión en enero?
Pues no un 4,9%, que es lo primero que se piensa. Las pensiones no se actualizan con el dato de un mes suelto, sino con la media del IPC de los últimos doce meses hasta noviembre. Y a día de hoy esa media, según los cálculos publicados por Diario AyE, va por un 3,33%, a falta de los datos de octubre y noviembre.
Con la pensión media de jubilación de un autónomo (unos 1.063 euros al mes en septiembre), un 3,33% serían unos 35 euros más al mes, alrededor de 495 euros al año repartidos en catorce pagas. El titular que anda circulando habla de "más de 500", pero redondea hacia arriba: con la cifra actual salen unos 495. Si octubre y noviembre vinieran muy altos, sí se acercaría a los 535, pero eso son simulaciones, no previsiones oficiales.
Así que, resumiendo: va a subir, será alrededor de un 3 y algo por ciento si nada se dispara, y el número exacto lo sabremos cuando se publiquen los dos datos que faltan. Y una cosa que conviene no olvidar: esa subida no es un regalo, es que te compensen, al menos en parte, por lo que todo ha subido durante el año.
2. Los 6,55 millones del SEPE para el cese de actividad: menos de lo que parece
Estos días han salido titulares del tipo "El Gobierno amplía en 6,55 millones el presupuesto del SEPE para pagar las ayudas a los autónomos que cesan su actividad". Suena a que van a cobrar más autónomos, ¿verdad? Pues no exactamente.
El Consejo de Ministros del 13 de octubre aprobó un suplemento de crédito de 6.552.361,74 euros para el SEPE, destinado a pagar la prestación por cese de actividad y la cuota de los beneficiarios. Hasta ahí, todo cierto.
Pero el propio acuerdo explica algo importante: el SEPE gestiona esta prestación de forma muy residual, porque casi todos los autónomos la tienen cubierta a través de una mutua. Los que todavía cobra el SEPE son, sobre todo, autónomos que se dieron de alta antes de 1998 y no han optado por una mutua.
O sea, no es una ampliación del paro de los autónomos ni va a cobrar más gente. Es dinero para pagar lo que ya existe a un grupo pequeño de personas. Si estás pensando en pedir el cese de actividad, lo que te toca conocer es lo que ya hemos contado: que se rechazan más de la mitad de las solicitudes y que casi siempre es por no demostrar bien la causa. De ese paquete de dinero, a ti probablemente no te llegue nada.
Una subida que todavía no tiene número, y un titular que sonaba mejor de lo que es: justo para eso existe Centinela.
Fuentes: Diario AyE (autonomosyemprendedor.es); La Moncloa (referencia del Consejo de Ministros del 13 de octubre de 2026).