1. Debía 28.259€ a la Seguridad Social y aun así consiguió su pensión completa
Este caso vale la pena conocerlo aunque hoy no debas nada. Un autónomo con casi 41 años cotizados pidió la jubilación y se la denegaron: tenía una deuda de 28.259,43€ en cuotas, correspondiente a casi cinco años sin pagar entre 2007 y 2012, y la ley exige estar al corriente de pago para cobrar la pensión. Hasta aquí, nada raro.
Lo interesante es lo que pasó después. Llevó el caso a los tribunales, y tanto el juzgado de Huesca como el Tribunal Superior de Justicia de Aragón le dieron la razón: esa deuda había prescrito. Pasados cuatro años, la Seguridad Social ya no puede reclamar cuotas impagadas, así que una deuda prescrita no es "exigible" y no puede usarse para bloquearte la pensión. El Supremo ya lo había dicho antes en más de una sentencia, así que no es un caso aislado.
Eso sí, hay un matiz importante: que la deuda prescriba no significa que esos años cuenten como cotizados a la hora de calcular cuánto vas a cobrar. Solo significa que no te pueden negar el acceso a la pensión por ellos. Si alguna vez te encuentras en una situación parecida, el primer paso es pedir tu informe de vida laboral y el desglose de la deuda a la Tesorería, para ver exactamente qué periodos están prescritos y cuáles no.
Y no es el único caso de este tipo que se ha conocido esta semana: en Bizkaia, a otra autónoma le han permitido cancelar más de 20.000€ de deuda con la Seguridad Social acogiéndose a la Ley de Segunda Oportunidad —el mecanismo que ya te contamos que sirve para cancelar deudas y empezar de cero cuando la situación económica no da para más.
2. Si tienes la base mínima de cotización, tu futura pensión puede salir más baja de lo que crees
UPTA ha hecho un cálculo que conviene mirar con calma. La base mínima de cotización para quienes menos ingresan ha bajado y se ha quedado congelada: pasó de 751,63€ en 2023 a 653,59€, y ahí sigue en 2026 —casi un 32% menos que la base mínima general de 2022. Si esa congelación se repite en 2027, el poder adquisitivo que se pierde por el camino podría rondar el 6,65%, según sus cálculos.
¿Qué significa esto en la práctica? Que quien cotiza por la base mínima durante estos años y se jubile en 2028 podría acabar cobrando, según la estimación de UPTA, hasta 12.000€ menos repartidos a lo largo de la jubilación —unos 600€ menos al año para quien tiene los ingresos más bajos. Es una simulación, no una cifra cerrada, pero la lógica detrás es simple: la pensión sale de lo que cotizaste, y si la base con la que cotizas no sube, tu pensión futura tampoco.
No es una alarma para hoy —es un motivo más para no dejar la base de cotización en piloto automático si tienes margen para subirla, y para tenerlo en cuenta si esos años pesan en tu jubilación.
3. El reglamento de la Pasarela al RETA, contrarreloj por las elecciones
Te contamos hace unas semanas que los mutualistas que quieran pasarse al RETA ya tienen la ley que se lo permite, pero falta el reglamento que explique cómo hacerlo, con plazo hasta el 29 de octubre. Pues bien: con las elecciones generales adelantadas al 29 de noviembre, ese plazo se ha convertido en una carrera contrarreloj.
Un informe de Abogacía Española concluye que sí es legalmente posible aprobar el reglamento antes de las elecciones, pero solo si el Gobierno arranca ya un trámite de urgencia: reduce el periodo de audiencia pública a siete días hábiles, acorta plazos de informes, y pide al Consejo de Estado un dictamen en un máximo de 15 días. El informe también aclara algo que generaba dudas: que se convoquen elecciones no convierte al Gobierno en uno "en funciones" con las manos atadas —conserva su capacidad normativa hasta la propia jornada electoral.
El Colegio de Abogados de Madrid ha pedido directamente a la ministra que no se deje caer el plazo, avisando de que, si la tramitación se detiene, la incertidumbre podría alargarse de forma indefinida mientras se forma el nuevo Gobierno —y eso afecta a más de 150.000 personas que están esperando para decidir sus próximos pasos. Si eres de los que están a la espera de la pasarela, esta es una de esas cosas que vale la pena seguir de cerca en las próximas semanas.
Una deuda que ya no cuenta, una base que no sube, y un reglamento que depende de que nadie suelte el acelerador: razones de sobra para tener un ojo puesto encima. Para eso está Centinela.
Fuentes: Hoy Aragón; Noticias Trabajo; Deia; Diario de León; El Correo Gallego; Abogacía Española; ICAM.